CARMEN,
MI QUEREDISIMA...
CARMEN
Rugidos en el aire,
pie acelerando,
y en el “loro”...
Una canción sonando;
con la mirada
perdida
y los pensamientos
en blanco,
intentaba ver el rostro
de ella,
cuando al balcón
saliera,
y a la vez,
queriendo que ella
no me viera.
De repente y sin
llamarlos,
a mi mente llegaron
recuerdos
de otros años,
recuerdos
de otros tiempos,
recuerdos,
dorados,
aquellos recuerdos
con sabor a fresa
tantas veces
añorados.
Como poder olvidar,
aquellos
maravillosos años,
de…
Días ,
claros y soleados,
días
de otros tiempos
pasados,
días,
de una niñez vivida
entre juegos y
alegrías,
días,
De un verano pasado,
donde vos fuisteis
mi reina
y yo...
Vuestro fiel vasallo.
Recuerdo la casa,
mis primos,
y a vos cantando,
mientras esparcíais
“la colada”
sobre la verde
hierba
del campo,
la cual al secarse,
nos regalara,
con gratos olores
a
frescura y campo.
Carmen,
Carmen es su nombre,
su mayor tesoro
la familia,
y
por estandarte lleva
un corazón grabado,
el mismo corazón
que siempre fuera
por ella
amado,
el corazón...
Del que fuera y es,
su caballero
andante.
Ella
sería mi reina,
mi diosa,
mi admirada
doncella,
y aquel verano
sería...
Mi tiempo como
vasallo
para una hermosa...
Reina
Don
Para
mí más preciado tesoro, aquel que fuese mi admirada reina,
a
la cual siempre he llevado en un rincón del corazón.
PARA
MI QUERIDISIMA ,
TÍA Y
REINA
MARÍA DEL CARMEN